Gracias a la Oficina de Pesca municipal, 25 usuarias aprendieron a envasar cholgas y navajuelas utilizando ingredientes como aceite, merquén, laurel, pimienta y caldos.
Con una activa participación de 25 usuarias, la Oficina de Pesca de la Municipalidad de Castro, dependiente de la Dirección de Desarrollo Comunitario (DIDECO), desarrolló con éxito el Taller de Conservas de Frutos Frescos del Mar, instancia orientada a fortalecer conocimientos y generar nuevas oportunidades de emprendimiento a partir de productos marinos.
La capacitación estuvo a cargo de Irene Millalonco, pescadora artesanal originaria de isla Tac, residente en Castro y propietaria de la planta de procesos “La Reina de los Mares”, quien impartió conocimientos sobre la elaboración de conservas de cholgas y navajuelas utilizando ingredientes como aceite, merquén, laurel, pimienta y caldos especialmente preparados para realzar el sabor y prolongar la conservación de los productos.
Millalonco destacó el apoyo recibido para concretar la iniciativa: “desde la Oficina de Pesca municipal, Sabina (Álvarez) me apoyó y me orientó en todo esto para que se siga logrando esta iniciativa”, señaló. Además de compartir los conocimientos técnicos, relató parte de su experiencia de vida ligada al mar. “Vengo andando de pescadora artesanal con bote a remo. Pescaba con mi papi desde los 14 años y la necesidad hizo que siguiera emprendiendo, porque sí podemos”, expresó, motivando a las participantes con su historia de esfuerzo y perseverancia.
Por su parte, Sabina Águila, profesional de la Oficina de Pesca municipal, explicó que “el curso de conservas con producto fresco del mar, el escabechado, consiste en la elaboración de productos preparados con condimentos como el laurel, el comino, la pimienta y otras esencias duraderas que le entregan un valor agregado al producto”.
Las asistentes valoraron positivamente la experiencia y las oportunidades que entrega este tipo de formación. Flora Barrientos señaló que el taller “viene a complementar lo que es el marisco para sacarle un producto adicional”, destacando que se trata de una alternativa que puede realizarse en casa y transformarse en una fuente de ingresos. Asimismo, resaltó la metodología de enseñanza de la monitora. “Tuvo mucha paciencia para enseñar, repetía las veces que fuera necesario para que todas lográramos entender. He estado en otros talleres y este ha sido genial, de verdad muy bueno”, comentó.
Estas iniciativas apuntan a apoyar a sus participantes a aprender técnicas para la elaboración de productos con valor agregado de recursos tradicionales de la carta gastronómica insular, fortaleciendo así las capacidades productivas de mujeres vinculadas al territorio y al mar de Chiloé.

